Descenso hacia la abyección
Subsumido entre el Costanera Center y el Mut, en la comuna de Providencia en Santiago, se encuentra el Hospital Metropolitano, ex Hospital Militar. En su interior, se bifurcan los pasillos teñidos de blanco sanitizado y luminosidad nívea, conduciéndonos por antiguas celdas que hoy operan como salas de informática.
Descendemos al subterráneo por las viejas escaleras mancilladas para percibir el horror enclaustrado en el tiempo. El cemento y la madera semi podrida han sido ultrajados con manchas, hoyos y piquetes. La pintura corroída por la humedad y el palimpsesto de usos no logran erradicar las huellas del dolor. Oscuras manchas de sangre y fluidos en donde hubo una camilla eléctrica. Obsoletas tuberías de aguas servidas y memorias turbias se entrecruzan. Polvo y tierra acumulados y esparcidos por la superficie. Vestigios de oxidados grilletes metálicos en las paredes. Un enorme bloque de cemento oculta un acceso desconocido. Amarillentas baldosas expelen un frío vaho de silencio que desgarra la piel.
Silencio casi absoluto, de no ser por los ruidos susurrantes que se absorben del hospital en funcionamiento y el tránsito de la calle que conduce a los malls. Bajo tierra. Oscuridad. Frío. Silencio. El sufrimiento encontró impunidad y el humano un descenso hacia la abyección.































